Plan APPCC: qué es, quién está obligado y cómo implantarlo

La seguridad alimentaria exige mucho más que mantener limpias las instalaciones. Las empresas que trabajan con alimentos deben conocer los riesgos asociados a su actividad y establecer medidas que permitan prevenirlos y mantenerlos bajo control.

El APPCC (Análisis de Peligros y Puntos Críticos de Control) es un sistema preventivo que permite identificar qué puede comprometer la seguridad de los alimentos durante su manipulación, elaboración, almacenamiento o distribución y establecer controles para evitarlo.

Pero ¿qué es exactamente un plan APPCC? ¿Es obligatorio para todas las empresas alimentarias? ¿Qué debe incluir y cómo se implanta correctamente?

En esta guía repasamos sus aspectos fundamentales y su aplicación práctica en empresas y establecimientos de hostelería.

¿Qué es un plan APPCC?

Un plan APPCC es un sistema preventivo destinado a identificar, evaluar y controlar los peligros que pueden afectar a la seguridad de los alimentos.

Su finalidad no es simplemente generar documentos para tenerlos disponibles ante una inspección. Un sistema de autocontrol eficaz debe formar parte del funcionamiento cotidiano de la empresa.

Dependiendo de la actividad, puede ser necesario controlar aspectos como las temperaturas, la limpieza y desinfección, la trazabilidad de los productos, las condiciones de almacenamiento, la gestión de residuos o los posibles riesgos asociados a los procesos de elaboración.

Por eso, el APPCC no debería copiarse directamente de otra empresa. Debe adaptarse a los productos, instalaciones, procesos, tamaño y riesgos concretos de cada establecimiento.

Si una empresa necesita implantarlo o revisar el sistema que ya utiliza, puede recurrir a un servicio especializado de implantación de sistemas APPCC y control de alérgenos.

¿Es obligatorio tener un APPCC?

La normativa europea de higiene alimentaria establece que los operadores de empresas alimentarias incluidos en su ámbito de aplicación deben crear, aplicar y mantener procedimientos permanentes basados en los principios del APPCC.

Ahora bien, esto no significa que todas las empresas tengan que disponer exactamente del mismo documento ni aplicar un sistema con idéntico nivel de complejidad.

La aplicación debe ser suficientemente flexible para adaptarse a las características de cada establecimiento.

En actividades sencillas, determinadas buenas prácticas de higiene y programas de prerrequisitos pueden permitir controlar adecuadamente algunos peligros. En actividades con procesos más complejos será necesario desarrollar controles más específicos.

Por eso, antes de elaborar un plan APPCC conviene analizar la actividad real del establecimiento y determinar qué sistema de autocontrol resulta adecuado.

¿Qué empresas deben aplicar un sistema APPCC?

Los procedimientos de autocontrol afectan a una amplia variedad de empresas que intervienen en la preparación, transformación, almacenamiento, distribución o comercialización de alimentos.

Entre ellas encontramos:

  • Restaurantes, bares y cafeterías.
  • Hoteles y establecimientos de restauración.
  • Empresas de catering.
  • Comedores colectivos.
  • Panaderías, pastelerías y obradores.
  • Carnicerías y pescaderías.
  • Comercios de alimentación.
  • Almacenes y distribuidores.
  • Industrias alimentarias.
  • Empresas dedicadas a la transformación de alimentos.

El tamaño de la empresa no es el único factor determinante. Una pequeña empresa puede realizar procesos que requieran controles específicos, mientras que otra actividad puede presentar un funcionamiento considerablemente más sencillo.

Lo importante es conocer qué alimentos se manipulan, cómo se trabaja con ellos y qué riesgos pueden producirse durante el proceso.

¿Cuáles son los 7 principios del APPCC?

El sistema APPCC se estructura alrededor de siete principios fundamentales que permiten pasar de la identificación inicial de los peligros al control y seguimiento del sistema.

1. Analizar los peligros

Primero deben identificarse los peligros que razonablemente pueden aparecer durante las diferentes fases de la actividad y determinar las medidas disponibles para prevenirlos o controlarlos.

2. Determinar los puntos críticos de control

Se identifican aquellos puntos del proceso en los que resulta esencial aplicar un control para prevenir, eliminar o reducir un peligro hasta un nivel aceptable. Son los llamados Puntos Críticos de Control (PCC).

3. Establecer límites críticos

Para cada punto crítico deben establecerse valores o criterios que permitan saber si el proceso permanece bajo control. Pueden estar relacionados, por ejemplo, con temperaturas o tiempos.

4. Establecer un sistema de vigilancia

La empresa debe determinar cómo comprobará los puntos críticos, quién realizará los controles y con qué frecuencia.

5. Establecer medidas correctivas

También debe definirse previamente cómo actuar cuando los controles muestran que existe una desviación y un punto crítico ha dejado de estar controlado.

6. Verificar el funcionamiento del sistema

El APPCC debe someterse a comprobaciones que permitan verificar que los procedimientos establecidos funcionan correctamente y continúan siendo adecuados.

7. Mantener documentación y registros

Finalmente, deben conservarse los documentos y registros necesarios para acreditar los controles realizados y facilitar el seguimiento del sistema.

La documentación debe ser proporcionada y útil. Un sistema complejo que los trabajadores no pueden aplicar correctamente pierde buena parte de su finalidad.

¿Qué debe incluir un plan APPCC?

Antes de aplicar los principios del APPCC es necesario disponer de unas condiciones básicas de higiene y funcionamiento. Para ello se establecen diferentes programas de prerrequisitos o planes de autocontrol.

Su contenido dependerá de la actividad, pero pueden contemplar aspectos como:

Control de temperaturas. Permite comprobar que los alimentos se reciben, conservan y manipulan dentro de las condiciones establecidas.

Limpieza y desinfección. Define qué debe limpiarse, cómo debe hacerse, qué productos se utilizan, con qué frecuencia y quién es responsable.

Control de plagas. Establece medidas preventivas y de control frente a insectos, roedores y otros organismos que puedan comprometer la higiene.

Trazabilidad. Permite conocer el origen y destino de materias primas y productos y facilita una actuación rápida ante una incidencia.

Mantenimiento. Incluye los controles necesarios sobre instalaciones, equipos y utensilios para evitar riesgos derivados de su deterioro.

Gestión de residuos. Establece cómo deben almacenarse y retirarse para reducir riesgos de contaminación.

Formación del personal. Los trabajadores deben conocer las prácticas higiénicas y los procedimientos relacionados con las tareas que desempeñan.

También debe prestarse especial atención a la gestión de los alérgenos, identificando su presencia y estableciendo procedimientos adecuados para evitar errores y contaminaciones cruzadas.

¿Cómo se implanta un sistema APPCC?

Un plan APPCC debe partir siempre del funcionamiento real de la empresa. De poco sirve disponer de un documento muy completo si describe procedimientos distintos de los que se utilizan diariamente.

El proceso puede resumirse en cinco grandes etapas.

1. Analizar la actividad. Se estudian productos, materias primas, instalaciones, equipos y procesos.

2. Identificar los peligros. Se determinan los riesgos relevantes asociados a las diferentes fases de la actividad.

3. Establecer los controles. Se definen las medidas necesarias para prevenir o reducir los peligros identificados y, cuando corresponda, los puntos críticos de control.

4. Preparar e implantar los procedimientos. Se crea la documentación necesaria y se establecen responsabilidades, controles y registros que puedan utilizarse realmente.

5. Revisar el sistema. El APPCC debe mantenerse actualizado. La introducción de nuevos productos, ingredientes, procesos, equipos o cambios en las instalaciones puede hacer necesaria su revisión.

Por tanto, implantar un APPCC no termina cuando se prepara la documentación. El sistema debe aplicarse, comprobarse y mantenerse actualizado.

APPCC en restaurantes, bares y negocios de hostelería

En hostelería existen numerosos procesos que pueden afectar a la seguridad de los alimentos: recepción de mercancías, almacenamiento, refrigeración, congelación, preparación, cocinado, conservación o servicio.

Por ejemplo, un restaurante puede necesitar establecer controles relacionados con:

  • Recepción y conservación de materias primas.
  • Temperaturas de cámaras y equipos.
  • Limpieza y desinfección.
  • Manipulación de alimentos.
  • Prevención de contaminaciones cruzadas.
  • Trazabilidad.
  • Gestión de alérgenos.
  • Actuación ante incidencias.

Uno de los errores frecuentes consiste en utilizar un plan APPCC genérico que no refleja cómo funciona realmente el establecimiento.

Los procedimientos deberían adaptarse a las instalaciones, carta, productos y procesos utilizados y ser suficientemente sencillos para que puedan aplicarse durante el trabajo diario.

Si tienes un restaurante, bar, cafetería u otro establecimiento alimentario, puedes consultar nuestro servicio de APPCC y control de alérgenos para empresas.

Errores frecuentes al elaborar un plan APPCC

Un sistema excesivamente complejo no es necesariamente un sistema mejor. De hecho, muchos problemas aparecen cuando existe una diferencia entre lo que establece la documentación y lo que realmente hace la empresa.

Entre los errores más habituales se encuentran:

  • Utilizar modelos genéricos sin adaptarlos al establecimiento.
  • Establecer controles que posteriormente no se realizan.
  • Crear registros innecesariamente complicados.
  • No asignar claramente las responsabilidades.
  • No formar adecuadamente al personal.
  • No registrar las incidencias detectadas.
  • Modificar productos o procesos sin actualizar el APPCC.
  • Considerar el sistema terminado una vez preparada la documentación.

El objetivo debería ser disponer de un sistema de autocontrol comprensible, práctico y adaptado al funcionamiento real del negocio.

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En Fénix Consultores ayudamos a empresas de Valencia, Castellón y Alicante a implantar, revisar y actualizar sus sistemas APPCC y planes de control de alérgenos.

Nuestro objetivo es que la empresa disponga de un sistema de autocontrol adaptado a su actividad y que pueda utilizarse realmente en su funcionamiento diario.

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Preguntas frecuentes sobre el plan APPCC

¿Qué significan las siglas APPCC?

APPCC significa Análisis de Peligros y Puntos Críticos de Control. Es una metodología preventiva destinada a identificar y controlar peligros que pueden afectar a la seguridad alimentaria.

¿Todas las empresas necesitan el mismo plan APPCC?

No. El sistema debe adaptarse al tipo de actividad, procesos, tamaño y riesgos del establecimiento. Por eso no es recomendable utilizar un documento genérico sin comprobar previamente que se corresponde con la actividad real.

¿Cuántos principios tiene el APPCC?

El sistema APPCC se basa en siete principios, que abarcan desde el análisis inicial de peligros y la identificación de puntos críticos hasta la vigilancia, verificación y mantenimiento de documentación y registros.

¿Cada cuánto debe actualizarse un plan APPCC?

No existe una periodicidad única aplicable a todas las empresas. Debe mantenerse actualizado y revisarse especialmente cuando se producen cambios que pueden afectar a los riesgos o controles establecidos.

¿Es obligatorio el APPCC en un restaurante?

Los establecimientos de restauración deben disponer de procedimientos de autocontrol adecuados a su actividad. La forma concreta de aplicarlos dependerá de los procesos, características y riesgos del establecimiento.



Author: Fenix Consultores
Fénix Consultores es una firma de consultoría en Valencia especializada en protección de datos, cumplimiento normativo y asesoramiento empresarial, ofreciendo un servicio cercano y adaptado a cada cliente.